Colaboraciones EXTRAordinarias, Disciplina Positiva

Disciplina Positiva en niños con Síndrome de Down

Poco, muy poco se ha escrito sobre disciplina positiva y niños con síndrome de Down a pesar de ser un tema muy interesante y útil para familias y  educadores.

Hace algunos meses, hablé de Disciplina Positiva aquí y aquí cuando el blog  tenía otro nombre y una temática más genérica y menos centrada en la diferencia y en el síndrome de Down.

Descubrir la disciplina positiva, para mí, fue un antes y un después en la crianza de mis hijas mayores. Pude comprobar, en primera persona, que cuando lo haces bien y te lo crees de verdad, realmente funciona y no es magia.

Y pensé que sería estupendo si lo pudiera aplicar, también, con mi hijo en unos añosr.

Esto me llevó a buscar información sobre disciplina positiva y niños con síndrome de Down para poder adaptarlo a él y a sus circunstancias. Pero cuál fue mi sorpresa cuando apenas encontré nada y lo poquísimo que vi, no estaba en español.

Me pareció una pena porque estoy convencida de que si la disciplina positiva puede ayudar en la crianza de cualquier niño,  con más razón puede hacerlo en el caso de los niños con síndrome de Down.

¿Por qué? Porque si por algo se caracteriza la disciplina positiva es por el respeto mutuo entre el niño y el adulto y por ser amable y firme a la vez. Y estos tres aspectos, respeto, amabilidad y firmeza me parecen esenciales cuando tenemos delante niños y más aún, niños con capacidades diferentes.

Colaboración EXTRAordinaria: Silvia Romanillos del Blog Mi hijo no habla.

Y hoy, aprovechando que estreno sección en el blog, que lleva por título Colaboraciones EXTRAordinarias,  tengo el gusto de presentarte a la primera invitada de Mamá EXTRAordinaria para esta sección, que nos va a hablar precisamente de este tema, de la disciplina positiva en el caso de los niños con síndrome de Down.

Conociendo a Silvia.

Se llama Silvia Romanillos y la puedes encontrar en su blog Mi hijo no habla. Silvia  es Diplomada en Logopedia y Magisterio de Educación Especial con más de quince años de experiencia trabajando con niños con problemas del lenguaje entre los dos y los dieciocho años. Es educadora de Disciplina Positiva y, en la actualidad, estudia tercer curso de Psicología.

Además, es madre de dos niños pequeños y esto hace que pueda entender bien a quienes tenemos por delante  el gran desafío de la crianza y la educación.

Es todo un lujo tenerla aquí y le agradezco, de manera especial, la rapidez de su respuesta cuando le propuse que escribiera sobre este tema para Mamá EXTRAordinaria porque, en apenas 24h, tenía su artículo en mi bandeja de entrada. ¡Gracias, Silvia!

Te dejo con ella y con su artículo. ¡No te lo pierdas!

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La Disciplina Positiva en niños con Síndrome de Down es una manera de criar que aporta múltiples ventajas. Se está hablando mucho de ella. Tanto es así, que han surgido distintos métodos educativos dirigidos a niños con el apellido positivo detrás como valor añadido. Pero empecemos por el principio…

¿Qué es la Disciplina Positiva?

Según la Asociación de Disciplina Positiva España “es un modelo educativo para entender el comportamiento de los niños y la forma de abordar su actitud para guiarles en su camino siempre de forma positiva, afectiva, pero firme a respetuosa tanto para el niño como para el adulto. […] Es un enfoque que no incluye ni el control excesivo ni la permisividad. Se basa en el respeto mutuo y la colaboración, todo con la intención de enseñar al niño competencias básicas para la vida.”

Que leído así, suena bonito pero poco concreto. Sin embargo, la Disciplina Positiva sigue una metodología muy estructurada. Empezó con el psiquiatra infantil Adler, en los años 20 y junto con Dreikurs. En los años 80 Jane Nelsen junto Lyn Lott la sistematizaron.

Pero entonces…

¿Qué aporta la Disciplina Positiva en niños con Síndrome de Down?

La Disciplina Positiva en niños con Síndrome de Down aporta habilidades que, de otra manera, serían más complicadas de trabajar:

  • Responsabilidad. La Disciplina Positiva evita los premios y los castigos. Los premios y los castigos provocan que el niño o la niña hagan algo por una recompensa externa (aunque el premio sea un “¡me encanta que te hayas lavado los dientes tú solita!”) o por miedo impuesto desde fuera. Por tanto, que nuestro hijo o hija hagan algo porque es parte de la rutina o porque le gusta o porque sabe que es así, le está dando el poder de ser responsable de sus propias acciones. Seguro que “te has lavado los dientes tú sola a pesar de que no te apetecía. Mírate los dientes, qué limpios han quedado” te suena diferente. Del mismo modo, pueden evitar hacer algo porque conocen las consecuencias naturales de ello o han asumido por sí mismos que no deben hacerlo.
  • Autonomía. La Disciplina Positiva en niños con Síndrome de Down desarrolla su autonomía al darles responsabilidades directas. La Disciplina Positiva anima a que sean nuestros propios hijos los que resuelvan sus problemas o los errores que puedan cometer. Del mismo modos, nosotros deberemos confiar para que eso suceda y deberemos aprender de nuestros propios errores como madres y padres durante el proceso.
  • Autoestima. Este punto está relacionado directamente con los dos anteriores. Una niña o un niño que se saben resolutivos, con la confianza de sus padres, que participan de los responsabilidades del hogar y capaces de enfrentar dificultades, va a tener una buena autoestima.
  • Desarrolla su inteligencia emocional y su empatía. Como madres y padres, tendremos que tener en cuenta en qué momentos están enfadados, cansados, tranquilos, alegres… en cuáles no, y cómo estamos nosotros para poder aplicar las herramientas de la Disciplina Positiva. También deberemos saber cómo volver a la calma y poder conectar con nuestros hijos. De este modo, ellos irán aprendiendo a identificar sus propios estados emocionales, los de los demás, a respetarlos y a saber cómo actuar en cada momento.
  • Potencia su comunicación. Un niño o una niña que se sabe escuchado/a tenderá a expresarse más. Una niña o un niño que conoce otras herramientas para expresar lo que desea y conseguirlo, las utilizará más a menudo. Además, el clima familiar mejora considerablemente cuando se aplica Disciplina Positiva y todos los miembros estamos más dispuestos a escuchar. ¿Dejarán de retar o tener bloqueos, por poner un ejemplo? No, es parte de su desarrollo. Pero tendremos la capacidad de afrontarlos desde la calma. Este es otro punto importante de la Disciplina Positiva en niños con Síndrome de Down.

Suena realmente bien pero…

¿Es diferente la Disciplina Positiva que tengo que aplicar con mi hijo/a con Síndrome de Down de la que tengo que aplicar con su hermano/a?

Los principios son los mismos, las herramientas también pero la personalidad y las características de cada uno, no lo son. Es decir, hay que individualizar siempre, tanto al aplicar Disciplina Positiva en niños con Síndrome de Down como en cualquier otro niño. Todos perseguimos la conexión, el sentirnos parte y ellos también; debemos ser amables y firmes al mismo tiempo con nuestros hijos, tengan un cromosoma más o no; todos merecen respeto y sentirse queridos y todos deben conocer sus capacidades y desarrollarlas.

Sin embargo, por las propias características que suelen aparecer en los niños con Síndrome de Down, debemos tener en cuenta algunos aspectos:

  • Problemas de comunicación. Debemos tener en cuenta que a lo mejor mi hijo no habla, sino que además le cuesta comprender lo que le decimos. Por esto es muy importante introducir sistemas alternativos y aumentativos de comunicación, como el Habla Signada o pictogramas.
  • Conductas inocentes. En ocasiones, nuestra hija o hijo presenta una conducta debido a su propia idiosincrasia, sin ninguna otra intención. Debemos tener cuidado y no atribuirlas intencionalidad para no convertirlas en una manera errónea de buscar la conexión.
  • Otras alteraciones. Muchas veces, nuestro hijo o hija tendrán problemas para masticar y deglutir o no tendrán la sensación térmica habitual en el resto de las personas, entre otras posibles alteraciones. Es necesario ser conscientes de estos aspectos para no aplicar la Disciplina Positiva erróneamente. Por ejemplo, no podremos dejarle salir sin abrigo en invierno, con la esperanza de que sienta el frío y lo pida, si sabemos que no va a ser así.

Podría seguir escribiendo sobre el tema largo y tendido. Sin embargo, ya lo han hecho otros/as por mí. Así que os dejo algunos recursos y os animo a que participéis de algún taller de Disciplina Positiva impartido cerca de vuestro hogar.

Recursos

  • Nelsen, Jane: Cómo educar con firmeza y cariño. Libro básico de Disciplina Positiva.
  • Nelsen, J., Foster, S. y Raphael, A.: Disciplina Positiva para niños con Necesidades Especiales. Lo podéis conseguir aquí.
  • Guerrero, Rafael: Educación emocional y apego. No es específico de Disciplina Positiva pero nos enseña a cómo educar teniendo en cuenta las emociones.
  • Web de la Asociación de Disciplina Positiva España.
  • Web de la Asociación de Disciplina Positiva Americana.

¿Conocías la disciplina positiva?¿Sabías que es posible aplicarla con niños con síndrome de Down? ¿Qué te ha parecido el artículo?

No te olvides de seguir a Silvia en su página Mi hijo no habla y en su perfil de Instagram, si te ha gustado lo que has leído. Y si crees que puede ayudar a alguien, te animo a que lo compartas pinchando en alguno de los botones que tienes al principio y al final de este artículo.

Estarás contribuyendo a la normalización y a la inclusión de las personas con síndrome de Down en nuestra sociedad. ¡Gracias!

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